Cuando me fui a Bariloche me encontré con mi tío de allá varías veces y hablamos y hablamos y hablamos. Después pensaba en lo que hablabas y en las palabras que salían de mi boca y era muy triste. Pensar eso, de las cosas que me importan, que son pocas, las cosas que me interesan que son pocas, todo. A veces me siento culpable por pensar, sentir así, pero es lo que me pasa, ya lo entendí.
Y mientras estaba acá triste, como estuve todo el día, pensé y me di cuenta como me abandone a mi misma, como me dejé de querer otra vez. Que al final no sé si es un problema de esfuerzos o desinterés, sino que es un problema conmigo. Yo no solo me abandone con el colegio me abandone en todos los sentidos sin pensar en las cosas que hacía y eso me recuerda a otra etapa que no quiero volver a pasar y siento que estoy repitiendo en menor gravedad. Y si, no me sentí bien este año, no fue un buen año, no sé si es porque tengo miedo del cambio, de lo que viene. No sé que es, pero no me sentí bien. Algunas cosas me hicieron felices no lo voy a negar, como el chico, el viaje, mi verano, y demás cosas. Pero esas son cosas pasajeras, o cosas que suceden ahora pero no alcanza. Necesito sentirme bien conmigo para mejor todo lo que esta mal catastrófico debería decir ahora. Ojalá que cuando vuelva acá sea para dar buenas noticias porque nada me esta saliendo bien últimamente.
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