domingo, enero 2

Sinceramente quiero que mis viejos dejen de romperme las pelotas.

2 comentarios:

Mariano dijo...

Ah, bien, si así arrancó el año ni me quiero imaginar cómo va a estar a la altura de marzo. Pidaselo, encarelos y digale a ambos "papá, mamá, si son tan amables y, además, fueron bendecidos con el espíritu festivo de este año que acaba de comenzar, si son tan amables, antes de que lo mande a la recalcada concha de la lora, ¿podrían dejar de romperme un poco las pelotas? No sé, si no es mucho pedir..."

Pruebe, hablando se entiende la gente.

Panqueca dijo...

No te entusiasmes, disfrutan tanto hacerlo que es un vicio.