Despues de la seguidilla de inconvenientes con mi familia tuve que hacer una salida que todos recordarian. Siempre fui considerada la oveja negra, la rebelde sin causa, el punto del problema. Hasta puede que me lo haya creido de verdad porque en menos de dos horas había agarrado lo escencial y me fui de mi casa como hacia mucho que tendria que haber hecho. Viví o sobreviví mejor dicho, mis sueños de aprender a lavar mi ropa a mano no se cumplieron peeeeeeero sentir que estaba sola y arreglarmelas como pude fue una experiencia interesante. Ahora aca viene la cosa colgadísima, despues de que mi madre me inventara enfermedades que no tenía, después de inventarme malestares que no los sentía, después de un par de palabras de súplica escondidas entre otras de tristeza la familia estaba bastante quebrada. Yo por mi parte los primeros días me la pasé llorando, haciendo crisis de esas que solo hago en mi cuarto y no sé por qué lloraba si porque estaba peleada con mi papá o porque estaba haciendo crisis en una cama que no era mía en un cuarto que no era mío. En fin, yo hubiese durado más tiempo, colgadísimamente ahora vinieron las vacaciones y sí, vine con mi familia después de una interminabe charla con mi papá, a nuestro planeado viaje que por momentos dejó de ser las mío. Y luego de darme cuenta que me había metido en otro problema después de vivir un mes con otra familia, en otra casa, tenía ganas de suicidarme abajo del tren de Boulogne antes de mi último día de trabajo (convengamos que siempre tengo ganas de tirarme debajo del tren rojo cuando tengo que ir a trabajar). Y el día de volver a casa había llegado y yo quería que alguien me asesine y lo triste que me setí al irme de esa casa no tiene nombre, con Diego aprendi lo que es extrañar cosas, cosas insignificantes que en contradiccion no lo son para mi. Y aprendí con Nely que hay gente que piensa distinto sobre mis deciciones y no la tengo que odiar por eso. De hecho ella es una de las personas que mas amo en el mundo y se la paso diciendo forradas sobre mi vida o la que decidí tener y no por eso la odio, no puedo odiarla, no nací para eso solo puedo quererla y reirme de lo que dice. Y me entendí, y sentí a veces que vivía en la calle y era una vagabunda.
Pero después de todo esto vamos a hablar de algo de verdad lindo, como que ayer ui a paraguay y regatee tanto la Canon que me la termine llevando con dos lentes y si el musulman no me caga va a ser la mejor compra de mi vida. Y no estoy loca, el caos de Paraguay me enamoro, y se que amo los lugares que a muchos les puede puede parecer feos.
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